La Antigua Alianza narra la relación entre Dios y el pueblo de Israel desde la llamada de Abraham hasta la llegada de Jesucristo. A lo largo de casi dos mil años, la historia bíblica se desarrolla entre promesas, alianzas, éxodos, reinos, exilios y retornos, en un territorio situado en el centro de las grandes civilizaciones del Próximo Oriente.
Comprender la Cronología de la Antigua Alianza permite situar los principales acontecimientos y personajes de la Biblia dentro de su contexto histórico, político y religioso.
A través de patriarcas, jueces, reyes, profetas y grandes acontecimientos históricos, esta cronología muestra cómo se fue configurando el pueblo de Israel y cómo se preparó el camino para la llegada de Jesucristo.

Cronología de la Antigua Alianza – Pórtico de la Biblia
La Cronología de la antigua alianza e Israel: una encrucijada de civilizaciones
La Tierra Santa ocupaba una posición estratégica entre África, Asia y el Mediterráneo. Por ello, la historia de Israel estuvo estrechamente ligada a las grandes potencias de cada época.
Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, el Imperio de Alejandro Magno y Roma ejercieron sucesivamente su influencia sobre la región. Esta situación convirtió a Israel en una auténtica encrucijada de civilizaciones y explica muchos de los acontecimientos narrados en la Biblia.
Los patriarcas: Abraham, Isaac y Jacob
La historia de la Antigua Alianza comienza con los patriarcas. Hacia el año 1850 a.C., Abraham llega a la tierra de Canaán respondiendo a la llamada de Dios. Con él se inicia la historia del pueblo elegido y la primera gran promesa divina.
Isaac y Jacob continuarán esta alianza. Jacob, también llamado Israel, será considerado el padre de las doce tribus de Israel.
Hacia 1750 a.C., José y sus hermanos se establecen en Egipto, donde sus descendientes permanecerán durante varias generaciones.
Canaán bajo la influencia de Egipto
Entre aproximadamente 1500 y 1200 a.C., Canaán estaba formada por pequeñas ciudades-estado que se encontraban bajo la órbita política y militar de Egipto. Este contexto ayuda a comprender la situación que encontraron los israelitas antes de su llegada a la Tierra Prometida.
El viaje hacia la Tierra Prometida
Alrededor del año 1250 a.C., tiene lugar uno de los acontecimientos más importantes del Antiguo Testamento: el Éxodo.
Guiados por Moisés, los israelitas abandonan Egipto y atraviesan el mar Rojo camino de la Tierra Prometida. La liberación de la esclavitud y la alianza sellada en el Sinaí constituyen uno de los pilares fundamentales de la identidad religiosa de Israel.
La conquista de Canaán y la época de los jueces
Entre aproximadamente 1200 y 1030 a.C., los israelitas se establecen progresivamente en Canaán. Durante este periodo luchan por el control del territorio frente a diversos pueblos y pequeños reinos independientes, entre ellos amorreos, hititas, jebuseos, perezeos, jebeos, filisteos y amalecitas.
Es también la época de los jueces, líderes que gobernaban al pueblo en momentos de crisis antes de la instauración de la monarquía.
El nacimiento de la monarquía
A comienzos del siglo XI a.C. Israel adopta la forma de un reino unificado.
Saúl, primer rey de Israel
Entre 1030 y 1010 a.C., Saúl gobierna como primer rey de Israel.
David, rey de Israel
Entre 1010 y 970 a.C., David consolida el reino y convierte Jerusalén en el centro político y religioso de Israel.
Salomón y el Primer Templo
Entre 970 y 931 a.C., Salomón gobierna durante una etapa de prosperidad y ordena la construcción del Primer Templo de Jerusalén.
La división del reino: Israel y Judá
Tras la muerte de Salomón, el reino se divide en dos estados independientes.
Reino de Judá
En el sur gobierna Roboam, rey de Judá, entre 931 y 911 a.C..
Reino de Israel
En el norte gobierna Jeroboam, rey de Israel, entre 928 y 907 a.C..
Durante los siglos siguientes ambos reinos seguirán caminos políticos diferentes.
La caída del reino del norte
En el año 722 a.C., el Imperio asirio conquista Samaria, capital del reino de Israel.
La población es deportada por orden de Sargón II y el reino del norte desaparece como entidad política independiente.
Desde ese momento, el territorio queda bajo control asirio.
La caída de Judá y el exilio en Babilonia
El reino de Judá logra sobrevivir durante más tiempo, pero finalmente es conquistado por Babilonia.
Primera deportación
En 597-596 a.C. tiene lugar la primera deportación de habitantes de Judá.
Destrucción de Jerusalén y del Templo
En 587-586 a.C., Nabucodonosor conquista Jerusalén, destruye el Templo y provoca una segunda deportación.
Comienza así el exilio babilónico, uno de los episodios más traumáticos de la historia de Israel.
Provincia del Imperio babilónico
Entre 587 y 539 a.C., Judá pasa a formar parte del Imperio babilónico como provincia.
El regreso del exilio y el dominio persa
La situación cambia cuando el rey persa Ciro conquista Babilonia.
Entre 539 y 538 a.C., permite el regreso de los deportados a Jerusalén.
Poco después, entre 520 y 515 a.C., se reconstruye el Templo.
Provincia del Imperio persa
Entre 539 y 332 a.C., Judea permanece integrada en el Imperio persa, disfrutando de una considerable autonomía religiosa.
Alejandro Magno y el mundo helenístico
En 332 a.C., Alejandro Magno incorpora la región a su imperio.
El Imperio de Alejandro Magno
Entre 332 y 323 a.C., Judea forma parte del vasto imperio creado por Alejandro.
El dominio de los Ptolomeos
Tras la muerte de Alejandro, Judea queda bajo el gobierno egipcio helenista de la dinastía ptolemaica entre 323 y 198 a.C.
El dominio de los Seléucidas
En 198 a.C., el territorio pasa al control de los Seléucidas, el reino helenista con capital en Siria.
Su dominio se prolongará hasta 167 a.C.
La revuelta de los Macabeos y la independencia judía
La resistencia frente a las imposiciones religiosas de los Seléucidas desemboca en la revuelta de los Macabeos (167-141 a.C.).
Gracias a esta insurrección, Judea recupera la independencia y se constituye un reino judío autónomo.
Reino judío independiente
Entre 141 y 63 a.C., Judea disfruta de un periodo de independencia política bajo la dinastía asmonea.
La llegada de Roma
En el año 63 a.C., Pompeyo conquista Jerusalén y Judea entra en la órbita romana.
Dominación romana
Desde 63 a.C., Roma ejerce el control sobre la región.
Herodes el Grande
Entre 40 y 4 a.C., Herodes el Grande gobierna Judea bajo protección romana.
Será precisamente en este contexto histórico cuando tenga lugar el nacimiento de Jesucristo.
La Antigua Alianza como preparación de la llegada de Jesucristo
La cronología de la Antigua Alianza muestra el recorrido histórico y espiritual del pueblo de Israel desde Abraham hasta los tiempos de Jesús. Para la tradición cristiana, estas promesas encuentran su cumplimiento en Jesucristo. De la descendencia de Abrahán, de la tribu de Judá y de la familia de David nace Jesús, cuya vida, muerte y resurrección inauguran una nueva y eterna Alianza. Por ello, la historia de la Antigua Alianza no se entiende como un relato cerrado en sí mismo, sino como una preparación para los acontecimientos narrados en el Nuevo Testamento.
Comprender este recorrido ayuda a leer la Biblia como una historia unitaria y a situar cada personaje, acontecimiento y libro dentro de una misma historia de salvación. En el recorrido de Saxum Visitor Center, esta visión de conjunto ayuda a comprender cómo los acontecimientos históricos y religiosos se entrelazan para formar una única historia: la historia de la salvación.
Descargar gratis libro Pórtico de la Biblia
