Salmo 23: El Buen Pastor

May 26, 2026

Este salmo del Buen Pastor, famoso por la belleza de sus imágenes, describe con expresiones entrañables, los cuidados amorosos de Dios a su pueblo. El orante que lo compuso –quizá el mismo David, a quien se le atribuye, pues era pastor y tenía alma de poeta– conocía bien la misteriosa relación entre Dios e Israel. 

Ya el profeta Isaías acudió a la alegoría del pastor para expresar los cuidados de Dios con su pueblo. El Señor llega (…) como un pastor que apacienta el rebaño, reúne con su brazo los corderos y los lleva sobre el pecho, dice Isaías (Is,  40, 10-11).

El pueblo elegido era un pueblo de pastores. Abrahán, Isaac, Jacob y sus doce hijos, Moisés, y David, cuidaban rebaños de ovejas. Todos ellos conocían el ambiente de soledad, la necesidad de agua y buenos pastos, la calma, los peligros; y tenían experiencia de esa peculiar corriente de conocimiento y cuidado entre el pastor y sus ovejas que este salmo revive con una esplendorosa sencillez.

A fresco dating from the third century CE depicting Jesus, which was discovered in Iznik (Handout/Turkish Culture and Tourism -Ministry)- El Buen Pastor

A fresco dating from the third century CE depicting Jesus, which was discovered in Iznik (Handout/Turkish Culture and Tourism -Ministry)- El Buen Pastor

EL Buen Pastor: Da la vida por su Rebaño

El profeta Ezequiel anunció: Porque esto dice el Señor Dios: «Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré. Como cuida un pastor de su grey dispersa, así cuidaré yo de mi rebaño y lo libraré, sacándolo de los lugares por donde se había dispersado un día de oscuros nubarrones» (Ez. 34, 11-12). Y el mismo Jesús se identifica con el Dios-Pastor de este salmo cuando afirma: «Yo soy el Buen Pastor” (Jn 10-11). Efectivamente, Jesús, siendo Dios, se hizo Hombre para ir en busca de la oveja perdida, que somos todos nosotros.

Cuando proyectamos sobre este salmo la vida de Jesucristo-Pastor, cada metáfora se expande y nos muestra a un Jesús resucitado que ahora camina con nosotros y nos alimenta con la Eucaristía y nos defiende del enemigo y cuida con amorosa solicitud de cada uno.

Ahora, por medio de la Iglesia, Jesús anuncia y ofrece la salvación a todos los seres humanos de todos los tiempos. Así lo explica el Catecismo de la Iglesia Católica en el nº 754: «La Iglesia, en efecto, es el redil cuya puerta única y necesaria es Cristo (Jn 10, 1 10). Es también el rebaño cuyo pastor será el mismo Dios, como él mismo anunció (cf. Is 40, 11; Ez 34, 11 31).

Aunque son pastores humanos quienes gobiernan a las ovejas, sin embargo, es Cristo mismo el que sin cesar las guía y alimenta; El, el Buen Pastor y Cabeza de los pastores (cf. Jn 10, 11; 1 P 5, 4), que dio su vida por las ovejas (cf. Jn 10, 11 15)».

Good Shepherd - El Buen Pastor

Good Shepherd- El Buen Pastor

Con Jesús a nuestro lado, lo tenemos todo. Él nos conoce mejor que nadie y por eso nos da el agua de su vida divina en los sacramentos. Va delante de nosotros para enseñarnos el buen camino y, cuando llega la oscuridad, Él nos saca a la luz; cuando nos acechan los enemigos, Él nos acoge en su tienda y allí nos ofrece el banquete de su Cuerpo y su Sangre. Siempre nos acompaña con su bondad y su misericordia y nunca nos deja, si nosotros no le abandonamos.

Por don José Benito Cabaniña, sacerdote

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