El viaje a la Tierra Prometida

Jul 20, 2023

La historia de la salvación avanza. Tras la época de los patriarcas, el pueblo de Israel se ha multiplicado, pero vive esclavizado en Egipto. Dios interviene de nuevo: llama a un hombre, Moisés, y le encomienda que guíe al pueblo hasta la tierra que había prometido a Abrahán. Con el Éxodo, Israel deja de ser una familia para convertirse en un pueblo con una Ley propia. Es el viaje a la Tierra Prometida. 

En el artículo anterior recorrimos la época de los patriarcas. Ahora avanzamos hasta la segunda etapa de la Antigua Alianza, situada hacia el 1250 a. C.

Este recorrido sigue la estructura de Pórtico de la Biblia, la obra de Saxum que ofrece cronologías, mapas e infografías para comprender mejor la Sagrada Escritura. A partir de ese material, profundizamos en esta segunda etapa, narrada en cuatro libros: Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.

El contexto histórico del viaje a la Tierra prometida: Egipto en su máximo esplendor

Mientras los descendientes de Jacob viven en Egipto, el país del Nilo alcanza una gran expansión. Hacia el 1450 a. C., bajo Tutmosis III, Egipto conquista Fenicia y llega a su máxima extensión. Entre el 1353 y el 1336 a. C., el faraón Amenofis IV (Akenatón) introduce el culto monoteísta al dios Atón. Ramsés II gobierna entre el 1279 y el 1213 a. C., mientras en el Egeo se sitúa, hacia el 1200 a. C., la guerra de Troya.

En ese contexto de poder egipcio, Israel es liberado por Dios, hacia el 1250 a. C., a través del mar Rojo (Éxodo 14). En el desierto, Dios establece su Alianza con Israel; el pueblo se compromete a ser fiel, pero se aparta de Dios una y otra vez, y vaga 40 años por el desierto hasta la muerte de Moisés.

El viaje a la Tierra prometida

El viaje a la Tierra prometida – Pórtico de la Biblia

Éxodo: la liberación y la Alianza del Sinaí

El libro narra en sus primeros capítulos cómo los israelitas se asientan y prosperan en Egipto, hasta que un faraón los esclaviza. Después cuenta el nacimiento y la vocación de Moisés: Dios lo elige para cumplir sus promesas a Abrahán, Isaac y Jacob, y lo convierte en el profeta por excelencia, aquel que revela el nombre de Dios y habla con él cara a cara.

La misión de Moisés ante el faraón, respaldada por diez plagas, culmina en la Pascua: Dios “pasa de largo” y libera al pueblo, institución que se convertirá en la fiesta central de la religión de Israel. Le sigue la liberación —la salida de Egipto y el paso del mar Rojo— y la travesía hasta el Sinaí.

El encuentro con Dios y la Alianza sellada allí son el centro del libro, que combina elementos narrativos (la teofanía, la ratificación de la Alianza, el episodio del becerro de oro) con elementos legislativos (los Diez Mandamientos, las leyes de la Alianza y las normas sobre el Tabernáculo y sus ministros). El libro concluye mostrando la presencia de Dios en el Tabernáculo, guiando al pueblo en su camino por el desierto.

Levítico: la santidad del pueblo de Dios

Levítico recoge, sobre todo, las leyes de Israel durante su estancia en el Sinaí, en el siglo XIII a. C. Su punto culminante es la llamada Ley de Santidad, que transmite un sentido profundamente religioso de la vida: el pueblo debe ser santo porque Dios, que ya no habla solo desde el monte sino que habita en medio de su pueblo, es santo.

El libro instituye el sacerdocio y establece normas detalladas sobre los distintos tipos de sacrificio —el holocausto, la oblación, los sacrificios de comunión, los de expiación y los de reparación—, así como la ley de pureza ritual, que incluye la celebración del Día de la Expiación (Yom Kipur), y la Ley de Santidad, que regula las fiestas, el año sabático y el año jubilar.

Viaje a la Tierra prometida - EL ÉXODO DE EGIPTO - Pórtico de la Biblia

Mapa del éxodo de Egipto – Pórtico de la Biblia

Números: la travesía por el desierto

Números combina censos ordenados por Dios —que muestran que el pueblo le pertenece—, extensos textos legales y la narración del viaje de Israel desde el desierto del Sinaí hasta las llanuras de Moab, antes de entrar en Canaán.

El libro enseña que el desierto es un lugar de prueba: el pueblo se rebela contra Dios, pero también aprende allí su misericordia y su fidelidad. La presencia de Dios que acompaña y guía a su pueblo se simboliza en la nube que cubre la Tienda del Encuentro, en torno a la cual Israel organiza su campamento.

El relato se estructura en cuatro etapas: el desierto del Sinaí, donde se organiza el pueblo; Cades, donde el pueblo se rebela y experimenta tanto el castigo como la intercesión de Moisés; el camino de Cades a Moab, con nuevos castigos, la misericordia de Dios y las primeras victorias; y, finalmente, las llanuras de Moab, última etapa antes de Canaán. En este recorrido se sitúan episodios como la muerte de Aarón, la serpiente de bronce y los oráculos de Balaam.

Deuteronomio: el testamento de Moisés

Deuteronomio recoge tres largos discursos de Moisés, su testamento antes de morir, junto con la narración de la última etapa del pueblo acampado en Moab y un segundo conjunto de leyes, que en realidad es una nueva presentación de la Ley de la Alianza.

El primer discurso repasa la historia desde la gran teofanía del Horeb hasta la llegada a las llanuras de Moab. El segundo comienza con los Diez Mandamientos y la confesión de fe en el Dios único (el Shemá), y contiene el código legal deuteronómico (capítulos 12-26), que establece que solo hay un lugar donde Dios puede ser adorado. El tercer discurso exhorta a la fidelidad a la Alianza. El libro concluye con la sucesión de Moisés y su muerte, tras contemplar la Tierra Prometida desde el monte Nebo.

El final de la etapa: las llanuras de Moab

El itinerario del mapa de portada llega a su fin en las llanuras de Moab, frente a la Tierra Prometida, cerrando así esta segunda etapa de la Antigua Alianza, a las puertas de la conquista de Canaán.

Recorrer el camino del Éxodo desde Saxum Visitor Center

Comprender el Éxodo y la Alianza del Sinaí ayuda a situar en un contexto histórico y geográfico real la formación del pueblo de Israel y de la Ley que recibió de Dios: no es solo un relato espiritual, sino la historia de personas y lugares concretos, muy cerca de donde siglos después Jesucristo predicará su mensaje.

Saxum Visitor Center, situado estratégicamente cerca de Jerusalén, ofrece una experiencia viva que conecta la Biblia, la historia, la arqueología y la espiritualidad cristiana. A través de sus recursos audiovisuales y didácticos, ayuda al peregrino y al visitante a comprender mejor el mensaje bíblico de Tierra Santa y a profundizar en el contexto histórico que precede a los Evangelios.

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